Mirada final. Aleixandre

Imagen de papasoul http://pupasoul.deviantart.com



MIRADA FINAL

(Muerte y reconocimiento)


La soledad, en que hemos abierto los ojos.
La soledad en que una mañana nos hemos despertado, caídos,
derribados de alguna parte, casi no pudiendo reconocernos.
Como un cuerpo que ha rodado por un terraplén
y, revuelto con la tierra súbita, se levanta y casi no puede reconocerse.
Y se mira y se sacude y ve alzarse la nube de polvo que él no es, y ve aparecer sus miembros,
y se palpa: "Aquí yo, aquí mi brazo, y este mi cuerpo, y esta mi pierna, e intacta está mi cabeza";
y todavía mareado mira arriba y ve por dónde ha rodado,
y ahora el montón de tierra que le cubriera está a sus pies y él emerge,
no sé si dolorido, no sé si brillando, y alza los ojos y el cielo destella
con un pesaroso resplandor, y en el borde se sienta
y casi siente deseos de llorar. Y nada le duele,
pero le duele todo. Y arriba mira el camino,
y aquí la hondonada, aquí donde sentado se absorbe
y pone la cabeza en las manos; donde nadie le ve, pero un cielo azul apagado parece lejanamente contemplarle.

Aquí, en el borde del vivir, después de haber rodado toda la vida como un instante, me miro.
¿Esta tierra fuiste tú, amor de mi vida? ¿Me preguntaré así cuando en el fin me reconozca y despierte,
recién levantado de la tierra, y me tiente, y sentado en la hondonada, en el fin, mire un cielo
piadosamente brillar?

No puedo concebirte a ti, amada de mi existir, como sólo una tierra que se sacude al levantarse,
para acabar cuando el largo rodar de la vida ha cesado.
No, polvo mío, tierra súbita que me ha acompañado todo el vivir.
No, materia adherida y tristísima que una postrer mano, la mía misma, hubiera al fin de expulsar.
No: alma más bien en que todo yo he vivido, alma por la que me fue la vida posible
y desde la que también alzaré mis ojos finales
cuando con estos mismos ojos que son los tuyos, con los que mi alma contigo todo lo mira,
contemple con tus pupilas, con las solas pupilas que siento bajo los párpados,
en el fin el cielo piadosamente brillar.



Vicente Aleixandre





Cuando la tormenta se acerca...

Fotografía de juniae http://juniae.deviantart.com/




CUENTA REGRESIVA Texto de Manuel Ves (www.manuelves.blogspot.com)


Sobre el cerro la sombra crece, el sol se esconde, la luz se aleja, todo parece apagarse. El cerro es amplio, alto, natural, variable. La vista es magnánima, los ojos eternos, el horizonte palpable.

El viento crece, ahí donde el rostro choca contra el vacío. Las manos se apoyan en piedras fuertes, mientras que los pies reculan por la inercia del miedo. El vértigo nos habla al oído, uno se estremece.

En el cielo, el sol se despide y las nubes conversan acéfalas. Un inminente suceso se aproxima. Las rocas chocan entre sí, tratando de moverse. Existe una brisa melancólica que muere inerte en el intento de decirnos algo.

Los árboles buscan hacerse anchos y conversan preocupados, mientras que el resto se esconde, algunos sonríen.

La oscuridad es total, todo se suspende en un minuto de espera casi fatal. El viento aguarda inquieto, infla su pecho, aguanta la respiración. Hay una calma momentánea que aterra. Hay un sentir apocalíptico.

Una luz...seguida de trueno, llega desde el cielo. Los violines se preparan.

El cielo tiembla. El viento exhala con vehemencia.

Las nubes se agrupan, se hacen masa, se conjugan con fuerza, se ponen de pie, abren sus bocas, aprietan sus dientes, cierran sus ojos y sueltan su llanto...


...diluvia.



Manuel Ves

El nuevo romanticismo










Todas las fotografías de phatpuppy http://phatpuppy.deviantart.com/



En la pintura, la fotografía y el arte digital en general, asistimos a un nuevo romanticismo del siglo XXI. Es un tipo de estética que gusta mucho a los jóvenes talentos; en ella domina los temas de ángeles, espíritus, la noche, la muerte, la fantasía, el misterio, las ruinas, etc, acompañados de cielos densos y líricos, bosques oscuros, extensos horizontes y luz de atardecer. El estilo suele ser realista con toques de fantasía o surrealismo y con gran finura y perfección técnica.
El resultado es una curiosa mezcla de hiperrealismo, fantasía, surrealismo y romanticismo. Esta tendencia artística se manifiesta también en el resto de las artes. Parece que estas últimas décadas el hombre tiene deseos de soñar y bucear en los horizontes de la fantasía.

Aquí he puesto un ejemplo claro que participa de esta sintonía; una artista que trabaja la fotografía digital, creando auténticos cuadros, muy sugerentes y con personalidad propia: Claudia. (http://phatpuppy.deviantart.com/)
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Un árbol gigante muere



Pintura de Lauraverde http://lauraverde.deviantart.com




EN LOS BOSQUES DE PENNSYLVANIA


Cuando un árbol gigante se suicida,
harto de estar ya seco y no dar pájaros,
sin esperar al hombre que lo tale,
sin esperar al viento,
lanza su ultima música sin hojas
-sinfónica explosión donde hubo nidos-
crujen todos sus huesos de madera,
caen dos gotas de savia todavía
cuando estalla su tallo por el aire,
ruedan sus toneladas por el monte,
lloran los lobos y los ciervos tiemblan,
van a su encuentro las ardillas todas,
presintiendo que es algo de belleza que muere.


Gloria Fuertes




Pintura de Lauraverde




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De vivir la vida intensamente




Pinturas de Cifuso la de arriba, y de Phatpuppy la de abajo (www.deviantart.com)



LA VIDA



La vida. Con mayúscula.
Vivir este momento. Aquí. Ahora.
La Vida solamente.
Un latir de la carne. Un fulgor del espíritu.
Un instante tan solo
se llena, se comprime, se extiende, se eterniza
si lo oprimes con fuerza.

Efímero y sutil momento,
pero mágico.
Si puedes atraparlo
inenarrable, banal, a veces terrorífico, etéreo,
pero cierto.

Burbuja de aire fresco,
iridiscente mundo de magia cristalina.
Momento de burbujas,
fugaz, irrepetible.

Quiero saber si ocupo un leve espacio
en este leve tiempo,
amarrando las horas,
como lo hacen las manos de los niños.


Carmen Guzmán Ortega


Pintura de Leonid Afremov


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De ángeles

ÁNGELES DE PIEDRA:



UN ÁNGEL GÓTICO


Inmóvil, claramente
inhumano en la
pura catedral
vive un ángel.
Un ángel no tiene ojos.
Un ángel no tiene sangre.
Él no vive en la vida, él no vive
en la muerte, él está
vivo en la belleza.


Antonio Gamoneda




ÁNGELES CAÍDOS


Fotografía y pinturas de: TheHumanForm y darekbranski (deviantArt.com)






ÁNGELES VIVOS


Pinturas y fotografía de: David Knoles y Memphis86 (DeviantArt.com)



Gárgola enfadada

Dibujo de JakeGreen (deviantArt.com)

Catedrales góticas. Inmensidad hecha piedra

Catedral de Barcelona. Foto de FrogMiller, Flickr
Catedral neogótica de Truro (Inglaterra). Foto de Brianimages, Flickr




Vidrieras de la catedral de San Vito (Praga). Fotos de one-thirteen, Flickr

Luz reflejada. Foto de chiaramonte, Flickr


Catedral de Toledo. Fotos de integrity of light, Flickr

Catedral de San Vito (Praga). Foto de anple, Flickr




En el espacio gótico se vive la inmensidad, experiencia que no se entiende con la razón pero que
es comprensible por la intuició (3). La inmensidad está en nosotros, no circunscrita en la esfera de lo cognitivo pero abarcándola también, adherida a una especie de expansión del ser que, desafortunadamente, la cotidianeidad de la vida y la prudencia reprimen. La inmensidad es el movimiento del hombre inmóvil. Y es éste territorio interior en el que verdaderamente se llega a comprender el verdadero significado de, por ejemplo, la inmensidad del océano, de un bosque o de una Catedral Gótica. Toda esa inmensidad, ese infinito cabe en nuestra alma; por las puertas de la Poesía nos apropiamos de un instante eterno. Pierre Albert-Birot dice al respecto: ..."Y me hago de un plumazo, dueño del mundo, hombre ilimitado."(4) La inmensidad del bosque, por ejemplo, la entendemos cuando hablamos de su espacio infinitamente prolongado mas allá del velo de sus troncos y de sus hojas, espacio velado para los ojos, pero transparente a la visión, bosque sagrado, inmediatamente sagrado. La inmensidad íntima gótica se comprende cuando el alma se apropia de su espacio y se deja envolver intuitivamente por él. (5) . La grandeza progresa en el mundo a medida que la intimidad se profundiza. Cuando el hombre vive la inmensidad en su intimidad entonces se ve liberado de sus preocupaciones, de sus pensamientos y ya no es prisionero de su propio ser y se apropia entonces de una totalidad.

Mª Elena Hernández Álvarez, fragmento de "Poética espacial de la catedral gótica". Artículo completo en http://www.arqhys.com/articulos/humanidades-arquitectura.html)


Órgano. Bach: fuga en sol menor