Se ha dicho que los sonidos que encantan a nuestros oídos
tienen su origen en las esferas vibrantes,
más la fe sobrepasa los límites de la duda
y ve que es lo que todo dulcifica.
Cuando la vida empezó en el principio de los tiempos,
escuchamos cantar a los ángeles.
Nuestra memoria, aunque triste y apagada,
retiene algún eco todavía del cielo.
La música es la esencia de todos los que aman,
la música eleva los corazones a los reinos superiores,
las cenizas brillan, los fuegos ocultos renacen:
escuchamos y nos alimentamos de alegría y paz.

Rumi

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