Ilusión como fresco rocío...

Girondo. Cansado


fotografía de cesarr terrio http://forgottenx.deviantart.com




CANSADO

Cansado.
¡Sí!
Cansado
de usar un solo bazo,
dos labios,
veinte dedos,
no sé cuántas palabras,
no sé cuántos recuerdos,
grisáceos,
fragmentarios.

Cansado,
muy cansado
de este frío esqueleto,
tan púdico,
tan casto,
que cuando se desnude
no sabré si es el mismo
que usé mientras vivía.

Cansado.
¡Sí!
Cansado
por carecer de antenas,
de un ojo en cada omóplato
y de una cola auténtica,
alegre,
desatada,
y no este rabo hipócrita,
degenerado,
enano.

Cansado,
sobre todo,
de estar siempre conmigo,
de hallarme cada día,
cuando termina el sueño,
allí, donde me encuentre,
con las mismas narices
y con las mismas piernas;
como si no deseara
esperar la rompiente con un cutis de playa,
ofrecer, al rocío, dos senos de magnolia,
acariciar la tierra con un vientre de oruga,
y vivir, unos meses, adentro de una piedra.

Oliverio Girondo

Dios. Antonio Porpetta




DIOS


Ha madrugado Dios esta mañana:
escuché su trajín, su atareado
revuelo por los árboles.
Es tan grande su casa, que no puede
dar reposo a sus manos.
Comenzó por las cumbres,
barriendo tiernamente las últimas memorias
del invierno. Los ríos le esperaban:
pulimentó sus cauces, enderezó los juncos
y puso más verdor en los cañaverales.
Se retrasaba el sol en su redondo sueño
y tuvo que encender sus resplandores
y enderezar su rostro gigantesco
detrás de las colinas. Puso orden
al loco griterío de los pájaros,
y lamió los rasguños de una corza batida
por el viento. Se acercó hasta los mares:
limpió los arrecifes, repartió las espumas,
azuleó las aguas, y suprimió el silencio
de las islas. Detuvo una tormenta,
mandó que un aire lento peinara los trigales,
que en la tierra brotaran las semillas,
que el fuego resignara su furia en lo profundo.
Y abrió de par en par
las verjas del amor, y las verjas del miedo.

Después ha descansado un brevísimo instante
cerca de mi ventana.
Ha estado junto a mí
fragante y luminoso. Me ha mirado, y he visto
como una leve duda en sus ojos inmensos,
como un cierto dolor, una antigua tristeza…
quizás como un humano desaliento.

Antonio Porpetta 
http://www.porpettablog.com/

Amor divino




Sí, ya sé, amado de mi corazón, que todo esto, esta luz de oro que salta por las hojas, estas nubes ociosas que navegan por el cielo, esta brisa pasajera que me va refrescando la frente; ya sé que todo esto no es más que tu amor.


Esta luz de la mañana, que me inunda los ojos, no es sino tu mensaje a mi alma. Tu rostro se inclina a mí desde su cenit, tus ojos miran abajo, a mis ojos, y tus pies están sobre mi corazón.


R. Tagore




Música: Ennio Morricone
Cinema Paradiso soundtrack final Tema finale final theme

LA MUÑECA DE SAL


Hoy pongo un maravilloso relato budista de autor anónimo.
El post pertenece a "Volar más allá de las nubes":
http://mcarmennazer.blogspot.com.es
¡Gracias, Mª Carmen!




Lo que ella más quería era ver el mar.Siendo una muñeca de sal , ignoraba qué era el mar.
   Y un día decidió partir .Porque era el único modo de poder satisfacer su deseo.Después de un interminable peregrinar a través de territorios áridos y desolados, llegó por fin a la orilla del mar y entonces descubrió algo inmenso, fascinante y misterioso al mismo tiempo.
   Era el alba, cuando el sol comenzaba a iluminar el agua encendiendo aún tímidos reflejos.Pero la muñeca no lograba entender qué era aquello.
   Permaneció allí firme,largo tiempo, como clavada fuertemente en la arena con la boca entreabierta. Y ante ella,esa extensión inmensa  y seductora. Se decidió, al fin.Y le preguntó al mar :
   -dime: ¿ quién eres ?
   - Soy el mar.
   -¿ Y qué es el mar ?
   - Soy yo.
   - No llego a comprender, pero lo desearía tanto ..Explícame lo que debo hacer
   - Es muy sencillo: sólo tócame   Entonces la muñeca cobró ánimos.Y dio un paso, avanzando hacia las aguas.
   Después de dudarlo mucho, tocó levemente con el pie aquella masa imponente.. Y obtuvo una extraña sensación. Y tuvo la impresión de que comenzaba a comprender algo.
   Cuando retiró el pie del agua , descubrió que los dedos habían desaparecido. Quedó espantada y se quejó : - ¡malvado ! ¡Qué me has hecho ?¿Dónde han ido a parar mis dedos ?
   El mar respondió imperturbable :
   -¿por qué te quejas ? simplemente has ofrecido algo para poder comprender. ¿ No era eso lo que pedías ?
   Pero la muñeca de sal insistía :
   - sí ... Es cierto, no pensaba ... pero ...
   Reflexionó un poco. Luego avanzó decididamente dentro del agua. Esta, a medida que progresaba, la iba envolviendo, le arrancaba algo, alguna parte de ella, dolorosamente.A cada paso la muñeca perdía algún fragmento. Cuanto más avanzaba se sentía despojada de alguna porción de sí misma, y la dominaba la sensación de comprender mejor. Pero no conseguía aún saber del todo lo que era el mar
   Otra vez repitió la acostumbrada pregunta:
   -¿ qué es el mar, entonces ?
   Una última ola se tragó lo que aún quedaba de ella. Y precisamente en el mismo instante en que desaparecía , en que se disolvía hundida en las olas que la arrastraban, llevándosela no se sabe dónde, la muñeca exclamó con el último hilo de voz: - ¡Ah...! , ¡ahora el mar soy yo !

   NARRACION  BUDISTA.   Autor anónimo.

Viviendo. Juan Ramón Jiménez




Pintura: Ángeles Masó Portabella




Estoy viviendo. Mi sangre
está que-mando belleza.

Viviendo. Mi doble sangre
está evaporando amor.

Estoy viviendo. Mi sangre
está fundiendo conciencia.



Juan Ramón Jiménez

Inmortal Tagore







"La poesía es el eco de la melodía del universo en el corazón de los humanos."

***






PÁJAROS PERDIDOS

1
Pájaros perdidos de verano vienen a mi ventana, cantan,
y se van volando.
Y hojas amarillas de otoño, que no saben cantar,
aletean y caen en ella, en un suspiro.

2
Vagabundillos del universo, tropel de seres pequeñitos,
¡dejad la huella de vuestros pies en mis palabras!

3
Para quien lo sabe amar, el mundo se quita su careta de
infinito. Se hace tan pequeño como una canción, como un
beso de lo eterno.

4
Las lágrimas de la tierra le tienen siempre en flor
su sonrisa.

5
El desierto terrible arde todo por el amor de una yerbecita;
y ella le dice que no con la cabeza, y se ríe, y se va
volando...

6
Si lloras por haber perdido el sol, las lágrimas no te dejarán
ver las estrellas.

7
En tu camino, agua bailarina, la arena te pordiosea
tu canción y tu fuga.
¿No quieres tú cargarte con la coja?

8
Tu cara anhelante persigue mis sueños como la lluvia por
la noche.

9
Una vez, soñamos los dos que no nos conocíamos. Y nos
conocíamos. Y nos despertamos a ver si era verdad que nos
amábamos.

10
Como el anochecer entre los árboles silenciosos, mi pena,
callándose, callándose, se va haciendo paz en mi corazón.

11
No sé qué dedos invisibles sacan de mi corazón, como una
brisa ociosa, la música de las ondas.

12
-Mar, ¿qué estás hablando?
-Una pregunta eterna.
-Tú, cielo, ¿qué respondes?
-El eterno silencio.

13
¡Oye, corazón mío, los suspiros del mundo, que está
queriendo amarte!

14
El misterio de la vida es tan grande como la sombra en
la noche. La ilusión de la sabiduría es como la niebla del
amanecer.

15
No te dejes tu amor sobre el precipicio.

16
Me he sentado, esta mañana, en mi balcón, para ver el
mundo. Y él, caminante, se detiene un punto, me saluda y
se va.

17
Menudos pensamientos míos, ¡con qué rumor de hojas
suspiráis vuestra alegría en mi imaginación!

18
Tú no ves lo que eres, sino su sombra.

19
¡Qué necios estos deseos míos, Señor, que están turbando
con sus gritos sus canciones! ¡Haz Tú que solo sepa yo
escuchar!

20
No soy yo quien escoge lo mejor, que ello me escoge a mí.

21
Si me está negado el amor, ¿por qué, entonces, amanece;
¿por qué susurra el viento del sur entre las hojas recién nacidas?
Si me está negado el amor, ¿por qué, entonces,
la medianoche entristece con nostálgico silencio a las estrellas?

22
Sé que esta vida, aunque no madure el amor, no está perdida del todo.

23
¡No sea yo tan cobarde, Señor, que quiera tu misericordia en mi triunfo,
sino tu mano apretada en mi fracaso!


Rabindranath Tagore  


Imágenes tomadas de Google Imágenes

Fuente: A Media Voz. Tagore: http://amediavoz.com/tagore.htm

Poesía china antigua


POEMAS DE LA DINASTÍA T'ANG

Los casi trescientos años (618-907) que duró la dinastía T'ang constituyen el Siglo de Oro de la poesía china.
El contenido contemplativo de esta poesía se sugiere por la elipsis del pronombre personal. El sujeto se anula, sobreentendido, mostrando una comunión cósmica, de identidad entre el ser humano y cuanto lo rodea. Todo, en esta poesía, es sujeto y nada lo es, porque el sujeto es omnipresente.
El sujeto temático es la unidad dinámica de Cielo-Hombre-Tierra, el viaje espiritual, la sagrada Naturaleza. Vida y muerte, dolor y amor, separación y unión, nos remiten sin cesar a lo inmutable.
(Cielo y Tierra. nº 10)




El cercado de los ciervos

Monte vacío;
no se ve a ningún hombre.
Sólo se oye
resonar la voz humana.
Sol que se pone
penetra el profundo bosque:
Aún reluce
la luz sobre el musgo verde.



La glorieta de los bambúes


Sentado solo, entre los bambúes,
toco la cítara y silbo un buen rato.
Bosque profundo, los hombres me ignoran.
La luna clara se acerca y me alumbra.


Wang-Wei


Templo de la cima

Pernoctando en el Templo de la Cima.
Alzar la mano es acariciar estrellas.
Mas no osemos levantar la voz,
¡No se turben los habitantes del cielo!

Li Po


De lo alto de la terraza de Yu-chu

Ante mí no veo al hombre antiguo;
Tras de mí no al hombre futuro,
pendando en el cielo-y-tierra infinito,
solo, amargamente, me deshago en lágrimas.


Ch'en Tzu-ang

Habitación de I-Kung en el templo de Ta-yu


Cuando I Kung quiso
solo, practicar el ch'anHizo su morada
junto a un bosque vacío.
Fuera del postigo,
un solo pico se alza.
En frente del umbral,
muchos valles profundos;
La luz poniente
trenza andares de lluvia;
Verde del vacío,
la sombra invade el patio.
La mirada capta
la pureza del loto.
Entonces conoce
su corazón sin mancha.

Meng Hao-Jan



Se ha dicho que los sonidos que encantan a nuestros oídos
tienen su origen en las esferas vibrantes,
más la fe sobrepasa los límites de la duda
y ve que es lo que todo dulcifica.
Cuando la vida empezó en el principio de los tiempos,
escuchamos cantar a los ángeles.
Nuestra memoria, aunque triste y apagada,
retiene algún eco todavía del cielo.
La música es la esencia de todos los que aman,
la música eleva los corazones a los reinos superiores,
las cenizas brillan, los fuegos ocultos renacen:
escuchamos y nos alimentamos de alegría y paz.

Rumi